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martes, 1 de mayo de 2012

Minería a cielo abierto . LAS AMENAZAS AL DERECHO HUMANO AL AGUA EN ARGENTINA

Nuestro derecho al agua

Minería a cielo abierto
Accionar de las empresas. 

Barrick Gold. 
Afectación de Glaciares. 
Contaminación del agua. 
Consumo intensivo de agua 

Alumbrera.
Contaminación de aguas
Consumo intensivo de agua





lunes, 9 de abril de 2012

ARGENTINA: Reflexiones sobre: Mega-minería, represión y gobierno nacional

Domingo 08 de Abril de 2012
Mega-minería, represión y gobierno nacional
¿Estar contra la mega-minería es negar la minería? ¿Estar contra la mega-minería es estar contra el gobierno nacional? No necesariamente, aunque las corporaciones mediáticas insistan y presenten este asunto como parte de un frente de oposición al gobierno y una actitud de negación absoluta a la actividad minera. Desde hace varios años los pueblos del NOA y organizaciones sociales autogestionadas reclaman contra las explotaciones mega-mineras a cielo abierto que llevan adelante y quieren emprender corporaciones transnacionales como Barrick Gold, Osisko Mining Corporation, Minera Alumbrera Limited, sobre todo por los impactos ambientales irreversibles y la ausencia de beneficios/inserciones sociales/laborales para los actores locales. ¿A quién se le puede ocurrir pensar y decir que a estas corporaciones les interesa el medio ambiente y el bienestar de los pobladores locales? La directriz que impulsa a estos poderes transnacionales es la sobreexplotación del ambiente en la mayor escala posible, en el menor tiempo y a un costo mínimo. Esa voracidad, destrucción masiva, saqueo, mayor beneficio/menor costo, mega-contaminación, es lo que representa a la mega-minería transnacional. Entre otras cosas, esas variables son las razones por las cuales esas empresas no pueden operar en sus países de origen y por las cuales otros países han limitado y prohibido la mega-minería a cielo abierto. Ahora bien, la minería propiamente dicha como actividad extractiva y productiva parece que no puede reducirse a la simple aceptación o negación, sino que hay un sinnúmero de matices que deben ponerse en escena. Es necesario problematizar el tema y situarlo en contexto de manera tal que permita la inclusión de diversas variables sociales, culturales, políticas, ambientales, económicas, legales, idiosincráticas, de estilos mineros, etc. De igual forma, es necesario considerar en primer término las opiniones de los pobladores locales, residentes y moradores de los paisajes en cuestión, en muchos casos vinculados a pueblos originarios y campesinos. En ese sentido, es de suma relevancia tener en cuenta las formas de ver, habitar y sentir que poseen estos actores, es decir atender las cosmovisiones propias de los lugareños que configuran específicas formas de “ser” y “estar” en y con el paisaje. Este asunto no es menor ni tampoco sólo una cuestión antropológica sino también una dimensión reconocida por nuestra constitución nacional. De esa manera, atender y escuchar el reclamo de estos pueblos, que ampliamente superan a los cuatro o cinco pseudo ambientalistas como inescrupulosamente fueron referidos por algunos dirigentes políticos, constituye parte de las actitudes esperables por parte del Estado, sobre todo por parte de este gobierno en particular. Los que estamos esperanzados con este modelo nacional, popular y democrático activado a partir de 2003 y formamos parte del mundo académico de las ciencias sociales tenemos la obligación de mantener la actitud crítica y manifestar nuestras opiniones y desacuerdos cuando las situaciones las ameritan. La obsecuencia, el silencio y la mirada complaciente actúan en detrimento del proyecto en común, por cierto imperfecto y siempre mejorable. Cuando las opiniones son reducidas a los calificativos de kirchnerista o anti-kirchnerista, bipolarización del pensamiento muy común en nuestra actualidad, opera una descalificación simplista y estrecha amparada en la inhibición de lo político, cabal representación de la derecha conservadora. Creo que el llamado a sintonía fina que ha expresado la Presidenta de la Nación puede reflejarse, entre otros aspectos, en la atención a los reclamos y condiciones expresados por los pueblos en Belén, Tinogasta, Andalgalá, Famatina, en La Primavera, en los Qom, los Mapuches y en todos los actores y sectores que han sido y son sistemáticamente negados y silenciados en diferentes situaciones. Es nuestro deseo que este proyecto de país no sea cerrado, dogmático, ni prescriptivo, por el contrario, como todo proceso en marcha debiera ser receptivo a la emergencia de capacidades autoreflexivas y propositivas y sobre todo abierto al concurso crítico de propios y ajenos que habiliten el pensamiento de nuevas configuraciones y reajustes. Asimismo, el apoyo y la atención a los pueblos y ciudadanos en condiciones de vulnerabilidad debe ser prioridad en las definiciones de agenda política. La mega-minería a cielo abierto, transnacional, inescrupulosa, represiva, hegemónica, en connivencia con autoridades locales y a espaldas del pueblo, es vista como sinónimo de progreso, desarrollo y generadora de riquezas para la retórica tecnocrática. En todo caso habría que discutir qué implican las ideas de progreso y desarrollo, para quién y bajo qué condiciones, y a expensas de qué se generan las riquezas y para quiénes son las mismas? Parece claro que en la coyuntura actual la mega-minería no representa los intereses de muchos pobladores locales, por lo tanto no es condición necesaria para la existencia de los mismos. Mucho menos la represión a los pueblos que reclaman por su dignidad y por el derecho a ser escuchados.

Rafael Pedro Curtoni
 Observatorio de los derechos de los pueblos indígenas y campesinos
 FACSO-UNICEN

sábado, 26 de noviembre de 2011

ARGENTINA: MINERÍA CONTAMINANTE: EL AGUA VALE MAS QUE EL ORO

EL AGUA Y LA VIDA NO SE NEGOCIAN
Manual oficial advierte que minería destruye y contamina
Los funcionarios no tomarían el agua cercana a las explotaciones mineras de la Cordillera de los Andes. Tampoco dejarían que sus hijos lo hagan, ni sus mascotas, al menos si se guían por el manual de Educación Ambiental que acaba de editar el Gobierno, con advertencias sobre los peligros devastadores que esta industria puede ocasionar si no se controlan sus métodos. 
Al pie se pueden descargar los manuales.
A contramano de Cristina. Es una incoherencia grave del "relato" oficialista. Las críticas a esta industria, protegida por el Gobierno, figuran en libros de Educación Ambiental que se acaban de editar. Están en la Web, pero el reparto de ejemplares impresos ahora se frenó.

"La minería implica la explotación de un recurso no renovable mediante procedimientos destructivos o contaminantes"
, dice el nuevo libro, que, de acuerdo a los anuncios hechos hasta aquí, será repartido en 100 mil escuelas de todo el país.
El contenido, aprobado por una serie de estamentos oficiales vinculados a la educación, contradice posiciones de la propia presidenta Cristina Kirchner a favor de la actividad, que llena como pocas las arcas del Estado.
La minería tendrá este año un récord histórico de inversiones por más de 11 mil millones de pesos, un 5.700 por ciento más que en 2001. Los funcionarios hablan de "La década de la minería" y minimizan los efectos colaterales de esta industria. "No hay que transformar a la minería a cielo abierto en un cuco, ni en un fantasma", dijo el lunes el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Juan José Mussi, en el programa Último Minuto, de Canal 26. (ver video abajo)

Pero sus palabras no condicen con lo que enseña el manual de Educación Ambiental, cuyos contenidos fueron elaborados por el organismo que él mismo conduce, junto a especialistas del Ministerio de Educación.
La verdad está atascada más hondo que los 33 mineros chilenos hace un año, ya que mientras Cristina alienta la expansión de la minería, el manual describe los daños al ambiente que causa.
"Para aquellos que por allí no están muy de acuerdo con la actividad minera, ¿qué hacemos?, ¿no producimos más autos, comemos con las manos, no tenemos cubiertos? [...] ¿qué haríamos sin el cobre, cómo podríamos hacer los cables y conducir la electricidad si no tuviéramos cobre?", se preguntó la Presidenta durante la firma del acuerdo de Promoción del Diálogo Social en la Industria Minera, a fines del año pasado.
El manual del propio Estado -editado en tres versiones, para repartirlo en jardines de infantes, escuelas primarias y secundarias- es tajante en señalar las "diversas perturbaciones de gran impacto ambiental" que generan las tecnologías utilizadas en las explotaciones a gran escala.
El trabajo está disponible en Internet (ver enlace al pie), aunque la distribución de los libros impresos, que ya comenzó en la Ciudad de Buenos Aires, está frenada para las provincias del interior. "Hay resistencias, San Juan, por ejemplo, no quiere saber nada con que lleguen esos libros a sus escuelas", señaló un funcionario que asegura haber visto "miles de ejemplares varados" en un depósito del Correo Argentino, que debe llevarlos a las escuelas.

Para evitar ambigüedades, se reproducen aquí los conceptos principales que llegarán a los alumnos si los libros logran ser distribuidos con normalidad. Son éstos:
"La minería es una actividad basada en la extracción de recursos no renovables. Implica la explotación de un recurso no renovable mediante procedimientos destructivos o contaminantes, como la trituración, la molienda, el lavado y clasificación de los minerales, la refinación y la fundición".
"En la actualidad resulta doblemente destructiva por su gran escala y por la tecnología que ha acrecentado su capacidad productiva".
"Hasta mediados del siglo XX, la minería subterránea era el método más común de extraer yacimientos masivos. Habitualmente, los metales están mezclados con muchos otros elementos, pero ocasionalmente se encuentran grandes cantidades de ciertos metales concentrados en un área relativamente pequeña -el yacimiento- de donde se puede extraer uno o más metales con beneficio económico".
"En Argentina, hasta la década de 1970, la minería metalífera era una actividad de escala media y regular desarrollada por unas 100 pymes que también realizaban la explotación de minerales de uso industrial y rocas de aplicación".
"Actualmente, más del 60% de los materiales extraídos en el mundo lo son mediante la modalidad de minería de superficie. Dentro de este tipo de minería se distinguen las minas a cielo abierto (generalmente para metales de roca dura), las canteras (para materiales de construcción e industriales, como arena, granito, arcilla, etc.), y la minería por lixiviación (aplicación de productos químicos para filtrar y separar el metal del resto de los minerales). Las minas pueden ser de varios tamaños, desde las que albergan operaciones pequeñas que producen menos de 100 toneladas al día, hasta minas grandes que mueven cientos de miles de toneladas".
"En el país, a partir de un nuevo marco legal de apertura a inversiones extranjeras, tomaron impulso los emprendimientos mineros a gran escala. El territorio explotado pasó de 70.000 a 180.000 kilómetros cuadrados. Con el aumento de la escala llegaron nuevas tecnologías de exploración y explotación que generan diversas perturbaciones de gran impacto ambiental, lo que pone en cuestionamiento la sustentabilidad de la actividad".
"Actualmente, se están desarrollando en el país una gran cantidad de proyectos mineros, generándose amplios debates y movimientos por parte de pobladores locales y organizaciones de la sociedad civil que cuestionan este tipo de emprendimiento".

Este manual está destinado a todo el Sistema Educativo Nacional y tiene por objetivo "promover valores, comportamientos y actitudes que sean acordes con un ambiente equilibrado". Por eso, sorprende también al proponer materiales de estudio: artículos de Clarín, el diario demonizado por el Gobierno, aparecen como ejemplos de cobertura de temas ambientales y disparadores de debates.

Para la primaria, se incluyó la nota "Peligra la fauna antártica por la merma del krill" con la intención de despertar curiosidad en los alumnos acerca del alimento que consumen las ballenas, los pingüinos y las focas. Se usó además una infografía sobre los efectos del cambio climático y una nota titulada: "Alumnos secundarios produjeron gas metano para uso domiciliario". Hasta un chiste del dibujante Dobal, que ironizaba sobre las excusas que dan los funcionarios públicos cuando se producen inundaciones, fue incluido como material de trabajo.

El manual explica que se utilizan "productos químicos peligrosos en las distintas fases de procesamiento de los metales, como cianuro, ácidos concentrados y compuestos alcalinos" y que "luego de procesada la roca, quedan restos de cianuro residual y otros derivados que son muy tóxicos y muy perdurables en el tiempo, que pueden contaminar el agua superficial y la subterránea, incluso tiempo después de haberse cerrado la mina".

Mussi alegó que "si las mineras usan acá las mismas tecnologías de sus países, no contaminan".
-¿Y las usan?, le preguntaron.
-Lo estamos analizando.


"Destructiva"
Es un adjetivo sobre la actividad minera que el manual emplea en dos oportunidades, según pudo constatar Clarín. El trabajo fue presentado por el ministro de Educación, Alberto Sileoni, y el secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Juan José Mussi. Se prometió la distribución de 350 mil manuales en una primera etapa. La iniciativa tiene un presupuesto de 7,9 millones de pesos.

Gioja presiona por una versión positiva
Enterado del manual, el gobernador de San Juan, José Luis Gioja, envió una carta a la Casa Rosada donde expresa su "profunda preocupación" por los contenidos que se enseñarán en las escuelas y sostiene que la minería es una "noble actividad".
Gioja señala que, en su provincia, la minería "produce inevitablemente un impacto en los ecosistemas, no siendo de las características y magnitud que se narra en la citada bibliografía".
Según el gobernador, el manual "contiene aseveraciones exageradas y temerarias en cuanto a las consecuencias de la actividad para la flora, fauna, suelo, agua y aire" y "generaliza y asegura un impacto ambiental altamente contaminante, contenidos que no son ciertos, confunden y desinforman al educando, predisponiéndolo en contra de tan imprescindible y noble actividad".
La nota, a la que accedió Clarín, es del 11 de agosto pasado. Resalta que San Juan "ha desarrollado controles, tanto internos como externos, donde también participan las comunidades, procurando así calificar los mayores estándares de calidad ambiental".
"En provincias como la nuestra, donde más del 80% del territorio son montañas, esta actividad es de vital estrategia para el desarrollo de una mejor calidad de vida de la población", concluye el gobernador. Desde el ministerio de Educación, le contestaron, el 2 de setiembre, que la idea no era "obstaculizar" su gestión y le anunciaron la creación de "una comisión de trabajo intersectorial" que buscará producir "materiales complementarios" al crítico manual, que incluyan "otras valoraciones positivas sobre actividades mineras y agrícolas".

Los "impactos" de la minería, según el manual

En la flora y fauna. " Deforestación de los suelos con la consiguiente eliminación de la vegetación (esto es más grave en los casos de mineras a cielo abierto y en las megaminerías). La deforestación no sólo afecta el hábitat de cientos de especies endémicas, sino el mantenimiento de un flujo constante de agua desde los bosques hacia los demás ecosistemas y centros urbanos. Causa una rápida y fluida escorrentía de las aguas provenientes de las precipitaciones, agravando las crecidas en los períodos de lluvia.
En el suelo. "Importantes modificaciones del relieve por excavación, desgaste de la superficie por erosión, generación de montones de residuos de roca sin valor económico que suelen formar enormes montañas.
En el agua. "Alto consumo de agua que, generalmente, reduce la napa freática del lugar (agua subterránea), llegando a secar pozos de agua y manantiales. El agua suele terminar contaminada por el drenaje ácido de las minas. En la minería por lixiviación, contaminación del agua por movilización de metales y los productos químicos utilizados para disolver (lixiviar) los metales en cuestión del mineral que los contiene (por ejemplo ácido sulfúrico en el caso del cobre o una solución de cianuro y sodio en el caso del oro).
En el aire. "La contaminación del aire puede producirse por el polvo que genera la actividad minera, que constituye una causa grave de enfermedad, trastornos respiratorios de las personas y asfixia de plantas y árboles. También por emanaciones de gases y vapores tóxicos (producción de dióxido de azufre por tratamiento de los metales, y de dióxido de carbono y metano).

El nuevo manual de educación ambiental para el nivel secundario de la Secretaria de Medio Ambiente de la Nación admite la contaminación minera, vean páginas 87, 88, 89, 90. Descarga del Manual en el sitio oficial: 

http://www.ambiente.gob.ar/archivos/web/UCEA/file/MANUALES/nivel-secundario-nuevo.pdf

El día 16 de noviembre de 2011, Día de la Tolerancia, la Secretaría de Ambiente de la Nación bajó de su sitio web los manuales de Educación Ambiental que antes estaban disponibles online para los niveles Inicial, Primario y Secundario. "Los manuales de Educación Ambiental presentados en abril de este año (2011) por el Ministerio de Educación y la Secretaría de Ambiente de la Nación se encuentran "varados" en una dependencia del Estado. La traba proviene de las provincias mineras, aunque también existe un fuerte lobby del sector sojero."
Por suerte, previendo que esto pasaría, vecinos de Esquel descargaron los manuales antes de que fueran eliminados del sitio web de la Secretaría y aquí se los ofrecemos para descargar:



Fuente: NO A LA MINA
http://www.noalamina.org/mineria-argentina/mineria-general/manual-oficial-advierte-que-mineria-destruye-y-contamina
http://tinogastacatamarca.blogspot.com/